Dicen que hay profesionales en zona de confort, acomodados sobre todo si tienen plaza estatutaria; comentan que el propósito de hacer cosas en modelo colaborativo sirve para ahorrar costes y mejorar la sensación de utilidad del trabajador; existe la creencia de que hay profesionales que dedican tiempo libre a comprender en profundidad los aparatos y sus tecnologías para darle más eficacia a su uso; parece ser que hay hordas de twiteros, youtubers y otras Redes Sociales o incluso en medios de comunicación, que aparecen para contar que no todo depende de la consulta o del medicamento.

Y hasta se rumorea que hay unos pocos que se salen de la media porque atienden con amabilidad y trato honorable a los usuarios del Sistema de Salud; que con cierta creatividad y esfuerzo mental están consiguiendo mayor compromiso del paciente aparte de la instrucción clínica.

Es crudo anunciar que hay profesionales sanitarios que sobre el conocimiento de la psicología, sociologia y antropología, saben diseñar proyectos para averiguar cómo es la experiencia del usuario en los centros y también usando las tecnologías digitales que se llaman Apps, Telemedicina, Realidad Aumentada y Virtual, y cosas raras que integran al paciente y su familia en el auto conocimiento de sus estados de salud.

Me dijeron una vez que había profesionales que cuestionan los paneles indicadores de los pasillos, de las puertas de las consultas, de los papeles que informan las altas o de los trípticos que tradicionalmente informan con rectitud y solemnidad qué le han hecho y qué le va a pasar al paciente.

Y me aterra pensar que ya en este año 2020 haya producción digital del conocimiento de la medicina y ciencias de la salud que no se aprende con libros o en aularios.

Esto no puede ser real. ¿O si?

Si fuera cierto, estaríamos ante una invasión de personas de perfil innovadora y no necesariamente de valor o efecto clínico. Y en eso se basa la Innovación Social.

La innovación social es la gran herramienta que genera Compromiso a los profesionales porque son ellos los que participan del diseño y de los resultados. Y en la Planificación Sanitaria y sus recursos de dotación, dicen que algún gestor político la va a incluir.

No me lo puedo creer. Porque los avestruces no suelen cambiar sus hábitos